Las capacitaciones arrancaron en el vivero de la Municipalidad de Alajuelita. (PNUD)

Para avanzar en el reverdecimiento de la ciudad no basta construir un vivero y llenarlo de vida. Necesitamos gestionar adecuadamente cada detalle de este espacio, desde la siembra de la semilla en sus "cunas" – camas de germinación – hasta el transporte del árbol al sitio estratégico donde lo plantaremos.

El Proyecto Paisajes Productivos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) realiza una serie de capacitaciones para el manejo de viveros municipales, construcciones que han sido donadas a los gobiernos locales de cuatro de los cinco cantones del Corredor Biológico Interurbano María Aguilar (CBIMA): La Unión, Curridabat, San José y Alajuelita.

Los cursos iniciaron la semana pasada, de forma segmentada para abarcar una municipalidad en cada jornada, y se extenderán hasta el próximo 25 de noviembre. La capacitación se desarrollará en tres grupos cada uno de máximo 8 personas, debido a las medidas sanitaria por la pandemia y cumpliendo los protocolos del Ministerio de Salud. La Sección de Parques de la Municipalidad de San José cuenta con más de 20 años de experiencia en el tema y actualmente apoya al Proyecto Paisajes Productivos para cumplir con la creación de capacidades.

Durante este programa intensivo de cuatro días, con seis horas de capacitación en cada uno, se desarrollan temas como uso y calidad de los sustratos, métodos de propagación y germinación, manejo de semillas y bancales y cada una de las etapas que debe seguir la semilla en el vivero hasta convertirse en arbusto o árbol listo para ser colocado en campo.

La primera capacitación se realizó en la Municipalidad de Alajuelita, quien acaba de estrenar su vivero. Se continuó con personas funcionarias de la Municipalidad de Curridabat y se continuará con el municipio de La Unión y la comunidad de Monserrat del mismo cantón. Esta será emblemática, pues recibió la donación de un invernadero más pequeño construido en bambú para crear por primera vez, un vivero comunitario, que proporcionará plantas para el embellecimiento y protección de los recursos locales.

Una eficiente "fábrica" de vida

También se capacitó en uso y mantenimiento de baños secos, trabajando en la Finca Agroecológica El Tablazo, donde además se vieron sistemas de tratamiento de agua, métodos de compostaje y manejo agroecológico en el vivero. (PNUD)

Los viveros son espacios multiplicadores de vida y esenciales para reverdecer la Gran Área Metropolitana (GAM) y aumentar la conectividad del espacio verde, actualmente fragmentado. El proceso de producción de los árboles está marcado por un flujograma, que fue uno de los primeros puntos del curso junto con las herramientas y el espacio del vivero.

Otra parte muy importante del proceso es la identificación de los árboles semilleros, que deben ser sanos y debemos tener información de cuando florean y fructifican. Además es ideal que sean cercanos a las zonas donde en un futuro ubicaremos los nuevos ejemplares, para que estén aclimatados.

Para la recolección es vital contar con el equipo y medidas de seguridad necesarias, porque aunque muchas veces podremos recolectar semillas directamente del suelo, en muchas ocasiones y para encontrar una mayor calidad en las semillas, será necesario escalar el árbol. Debe hacerse de manera segura y será una tarea que recaerá en una persona experimentada en este tipo de actividades.

Tratamientos necesarios

Es necesario seguir procesos adecuados y realizar acciones claves en las camas de germinación. Esta sesión se realizó en el vivero de San Sebastián. (PNUD)

El procesamiento de frutos y semillas es delicado. Se deben realizar tratamientos pregerminativos. El correcto secado y la aplicación de agua hirviendo o algún producto químico para facilitar su proceso de germinación son indispensables para algunas especies. En las camas de germinación hay que desinfectar el sustrato, rotular (especie y fecha de plantación) y regar constantemente.

Las y los participantes de la capacitación recibieron un equipo básico de herramientas, como cuchillas de injertos, tijeras de podar, machete para suelo, cinta métrica, guantes, entre otros, para su uso en los viveros.

Los viveros son uno de los principales motores para reverdecer la GAM. Por eso el Proyecto Paisajes Productivos del PNUD impulsa la construcción de ocho de estas instalaciones en los cantones del CBIMA. Brindarán el material vegetal endémico y nativo para el aumento de la trama verde; la consolidación de corredores que mejoren la conectividad; y gestionar mejor las áreas de protección de ríos.

El proceso empieza en las camas de germinación que son como las cunas, donde se siembran las semillas de las especies de plantas elegidas. Germinarán en el invernadero. Cuando alcancen cierto crecimiento, se pasarán a una bolsa y se colocarán en la casa sombra. En este espacio las plantas se ordenarán por especie para su respectivo tratamiento y requerimiento propio de riego y nutrición

El Proyecto Paisajes Productivos y las municipalidades trabajan de forma unida para convertir los viveros también en un espacio para la sensibilización de la comunidad.

Personas funcionarias de las municipalidades de Alajuelita, La Unión, Curridabat y San José, así como habitantes de la comunidad de Monserrat de La Unión, recibieron la capacitación. La Sección de Parques del gobierno local capitalino, apoyó al Proyecto Paisajes Productivos en esta labor. (PNUD)
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