Niña y niño participantes del Club CONUBI en Pérez Zeledón, Costa Rica
Debido a la pandemia, las y los niños participantes realizaron las actividades con sus familias, que incluso aprovecharon y salieron a consolidar las actividades en exteriores. (Imagen cortesía y usada con permiso de madre de familia)

Si conocemos la íntima relación entre comunidades y ecosistemas, podemos entender por qué es vital promover el desarrollo sostenible. Al aprender a observar nuestro entorno, será más probable que nos sumemos a la acción activa para la conservación de los recursos naturales.

Ese abordaje de enseñar sobre los ecosistemas naturales, interiorizando el papel que tiene la persona menor de edad en su protección, es la base de Conociendo Nuestra Biodiversidad (CONUBI), programa de educación ambiental en Pérez Zeledón que casi 50 niñas y niños de más de 20 comunidades en 10 distritos culminaron con éxito en diciembre del 2020.

CONUBI es co-liderado por el Área de Conservación La Amistad-Pacífico (ACLA-P) y las organizaciones del cantón Asociación Amigos de la Naturaleza del Pacífico Central y Sur (ASANA), Costa Rica Wildlife Foundation, el Refugio de Aves Los Cusingos y el Centro Ecológico Montaña Verde. Desde su concepción, contó con el apoyo del Proyecto Paisajes Productivos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

¿Qué podés hacer para ayudar a las aves en tu comunidad? Con base en lo que aprendiste sobre una cuenca bien manejada, ¿cómo está el río en tu comunidad? Fueron algunas de las preguntas generadoras que CONUBI lanzó a las personas menores de edad y sus madres y padres, que se integraron a las lecciones desde el 17 de noviembre pasado.

El programa fue diseñado para lecciones presenciales en campo. Ante el impacto del COVID-19 se realizaron ajustes y durante 5 semanas intensivas, se cumplieron los objetivos educativos de 5 módulos: Mi entorno; Salva dantas; Consumo responsable; Mis primeros pases con las aves; y finalmente El agua y yo.

"La distancia impuesta por la pandemia fue un reto que debimos sobrellevar. Previo a arrancar, se entregó la libreta de CONUBI a todos los padres y madres de familia que inscribieron a sus hijos e hijas en el programa. Esta libreta detalla las instrucciones y actividades que las y los niños debían realizar. Después, en estrecha comunicación con madres y padres, dimos seguimiento para que cada menor realizara las actividades, desde observar aves en su jardín, recoger basura en la acera, o ver un video y resolver rompecabezas digitales. Conocer nuestro entorno es el primer paso para conservarlo", explicó Elena Vargas Fonseca, bióloga del Área de Educación Ambiental y Fortalecimiento de Capacidades del Proyecto Paisajes Productivos del PNUD.

Para la convocatoria de participación en CONUBI, se contactaron a docentes y supervisores de centros educativos de Pérez Zeledón. Todo el programa está articulado con la malla curricular del Ministerio de Educación Pública (MEP), incluyendo temas que trabajan las personas docentes en materias de Ciencias, Estudios Sociales y Cívica. Tras esa coordinación con docentes, madres y padres de familia, se logró la participación de más de 100 niños y niñas, de los cuales 45 enviaron fotos y videos que evidencian el cumplimiento de todas las actividades en los 5 módulos.

Este video fue compartido por una madre de familia, quien dio permiso de su uso.
Libreta para uso de niños y niñas del club Conubi
Esta fue la libreta que guio a la niñez participante del programa de educación ambiental Conubi y a sus madres y padres.

Renovar puestos claves de conservación en la comunidad

“¡Buscar las aves fue mi favorita!”, “dibujar mi comunidad”, “realizar el mapa de las Áreas Silvestres Protegidas”, “dibujar las huellas de dantas”, “ayuda a uno como padre y a nuestros hijos a saber valorar más lo que tenemos como naturaleza y su importancia”

Fueron parte de las respuestas de la niñez y sus madres y padres durante el proceso, que enviaron por medio de los canales de seguimiento. Si bien debido a la pandemia no se pudieron realizar las actividades presenciales en campo, CONUBI permite consolidar un grupo de menores de edad y sus familias, involucradas y comprometidas a continuar con los planes de educación ambiental en el 2021.

Pérez Zeledón es un cantón estrechamente ligado al trabajo con el ambiente y al aprovechamiento de los beneficios ecosistémicos, que aportan las Áreas Silvestres Protegidas del ACLA-P. En el cantón viven y trabajan personas que dependen del turismo y otras actividades vinculadas al Parque Nacional Chirripó o el Parque Internacional La Amistad.

Arrieros (quienes movilizan equipaje de turistas), guardaparques o bomberas y bomberos forestales son algunos de los oficios que Pérez Zeledón – y Costa Rica – necesita y seguirá necesitando en el futuro, para la adecuada protección de sus recursos naturales. CONUBI pretende ser un paso para forjar nuevas generaciones de ciudadanos y ciudadanas comprometidas con la conservación.

En enero se realizará la graduación virtual de CONUBI, en la que se le dará un reconocimiento a las y los niños que completaron los 5 módulos. Posteriormente se analizará la posibilidad de realizar eventos presenciales puntuales, con el fin de profundizar los temas abordados, manteniendo todas las medidas sanitarias necesarias con las personas menores de edad participantes.

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