El Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN) presentó este miércoles 10 de marzo la Estrategia Territorial Productiva para una Economía Inclusiva y Descarbonizada 2020-2050 que traza la ruta para que en 2050 el país tenga una economía descentralizada, digitalizada y descarbonizada (3D).

Esta propuesta se orienta a descentralizar el desarrollo económico del país mediante la sofisticación y modernización de las actividades económicas, lo cual se logrará aprovechando y potenciando el capital humano y todos los demás recursos propios de las diferentes regiones. De esta forma, MIDEPLAN responde al mandato de la Ley General del Sistema Nacional de Planificación, Ley 5525, de contar con un instrumento de planificación a largo plazo.

La Estrategia fue presentada en el Auditorio Nacional por el presidente de la República, Carlos Alvarado; la ministra de Planificación Nacional y Política Económica, María del Pilar Garrido; el jefe de Operaciones del Banco Interamericano de Desarrollo en Costa Rica, Francisco Javier Urra; la embajadora de Alemania en Costa Rica, Martina Nibbeling-Wriessnig; el Representante Residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), José Vicente Troya; y la embajadora de la Unión Europea en Costa Rica, Antonia Calvo.

“Esta estrategia es fruto del trabajo coordinado que ha guiado MIDEPLAN durante los últimos 13 meses. Es la primera vez que Costa Rica cuenta con una planificación de largo plazo que facilitará los procesos de coordinación de políticas públicas. Hoy, saldamos un compromiso histórico y ofrecemos al país la ruta mejor estructurada para llegar al año 2050”, explicó la ministra de Planificación Nacional y Política Económica.

Durante el acto la ministra Pilar Garrido y la embajadora Antonia Calvo realizaron la firma del Instrumento Bilateral entre Costa Rica y la Unión Europea para la Consolidación de una Alianza de Cooperación bajo el Enfoque de Desarrollo en Transición, la cual busca establecer una ruta para apoyar estrategias regionales que permitan enfrentar desafíos comunes, apoyar reformas de políticas públicas y su implementación, impulsar el diálogo político regional e intercambiar buenas prácticas en esta materia.

El presidente Carlos Alvarado, destacó que está estrategia es un impulso al desarrollo territorial del país, acotando que Costa Rica tiene una deuda histórica con las distintas regiones. “Hoy estamos presentando una oportunidad para generar empleo y oportunidades, cerrando así las brechas de las desigualdades”, subrayó.

“Estamos dejando la visión de la Costa Rica del 2050, una Costa Rica con una economía descentralizada, digitalizada y descarbonizada, con igualdad de oportunidades para todas las personas en todas las regiones, en la que todas y todos seamos parte del progreso del país”, afirmó.

La Estrategia Territorial Productiva para una Economía Inclusiva y Descarbonizada 2020-2050 se podrá materializar gracias al financiamiento no reembolsable de la cooperación internacional, el cual supera los US$ 17,5 millones y respaldará la ejecución de la estrategia por 5 años:

  • La Unión Europea (UE) acordó un aporte de 1.225.000 euros.
  • Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destinará US$ 2,77 millones mediante recursos no reembolsables.
  • El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ejecutará US$ 10,6 millones.
  • La República Federal de Alemania, a través de la Agencia de Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ, por sus siglas en alemán) destinará US$2,7 millones para proyectos en adaptación y mitigación alineados a la estrategia en los próximos cinco años, en el marco del proyecto Acción Clima III.

En ese sentido, José Vicente Troya, representante del PNUD comentó que “la recuperación post COVID-19 es una oportunidad para restablecer el equilibrio entre las personas y el planeta, una oportunidad para implementar una respuesta multidimensional y multisectorial con un claro énfasis en la protección de las poblaciones en mayor condición de vulnerabilidad, una oportunidad para avanzar hacia la reducción de riesgos, la prosperidad y la resiliencia. Por ello el PNUD, en coordinación con las autoridades nacionales, ha movilizado US10,6 millones para apoyar la transición a una economía verde e inclusiva”.    

 

Rigurosa y científica. La estrategia, elaborada por MIDEPLAN y la empresa GeoAdaptive, se formuló con la más alta rigurosidad y cientificidad para tener como resultado una propuesta vanguardista.

En el proceso, se recopiló la mayor base de información georeferenciada de la actividad económica del país existente, incluidos datos de carreteras, centros económicos, electrificación, oferta educativa y un conjunto de información clave para formular una estrategia de desarrollo económico.

En total se superpusieron 147 capas de información, se analizaron más de 3.000 bienes a nivel nacional y 6.000 productos fueron considerados a nivel mundial. Fue de esta forma como se identificaron las potencialidades productivas de los diferentes territorios, junto con los patrones y estructuras actuales que organizan el modelo económico y que constituyen fortalezas u oportunidades de mejora.

A partir de esta información, y tras identificar las condiciones habilitantes necesarias para hacer la transición hacia una economía 3D, se generaron nuevos modelos de organización territorial con miras a lograr un desarrollo económico inclusivo.

Se identificaron 5 grandes grupos de actividades que son: el productivo, el turismo, manufactura liviana, manufactura avanzada y los servicios modernos. A su vez, estos grupos se desagregan en 13 subgrupos y en  48 actividades productivas que fueron priorizadas por su potencial de desarrollar actividades económicas alternativas sofisticadas, innovadoras y diversificadas. Se identificaron 451 alternativas de diversificación que se podrían desarrollar al 2030, mientras que al 2050 se agregarían 408 más.

De esta forma, se aprovecharían capacidades potenciales de cada territorio para impulsar diversas actividades económicas; por ejemplo, en las zonas costeras se impulsaría el desarrollo de actividades propias de la economía azul, mientras en otras partes del país se impulsaría la industria médica, el turismo, actividades de las economías naranja y del conocimiento, entre muchas otras que tiene oportunidades prometedoras.    

Paralelamente, se identifican 11 polos de desarrollo, además el GAM, que son áreas geográficas que concentran actividades productivas que impulsan la economía y proveen desarrollo. En esos polos se implementarán intervenciones claves para impulsar el desarrollo económico. Los polos de desarrollo estarán interconectados por seis corredores de desarrollo que facilitan el flujo de mercancías y personas.

Romper la centralización. Un aspecto central de la estrategia es romper la hiperconcentración de la innovación y de la actividad económica en un espacio económico reducido, que corresponde, principalmente, al GAM. Actualmente, el espacio económico se desarrolla en un 19% del territorio nacional, concentra el 79% de la población y un 69% de las exportaciones totales. Con la visión planteada en la estrategia se activaría un 50% del territorio nacional.

“La hiperconcentración de la actividad económica en la GAM ha provocado que en el resto del país persistan brechas estructurales en temas como: desempleo, pobreza, innovación tecnológica y educación. Por ello, es necesario un nuevo paradigma de planificación, con acciones y estrategias a la medida de cada territorio. Precisamente, esto busca la Estrategia al 2050: que los esfuerzos de los sectores público, privado, de organizaciones sociales y de otros actores se orienten a vitalizar diferentes polos de desarrollo, y de esta forma, se superen las brechas”, explicó Olegario Sáenz, director del Área de Análisis del Desarrollo del MIDEPLAN.

Otros retos destacados son sofisticar las actividades productivas, mejorar la calidad laboral, detener las brechas que frenan el desarrollo e impulsar actividades económicas propias de las economías verde y azul que, por tanto, estén alineadas a la descarbonización.

Plan de acción. La estrategia propone 50 acciones clave al 2050, segmentadas en cinco ejes de trabajo que son: infraestructura y conectividad, capital humano, inclusión social, desarrollo económico 3D y descarbonización. Esas acciones, se desglosan en 175 intervenciones de política pública.

De esta forma, será posible, por ejemplo, potenciar el Polo Turístico-Portuario de Golfito-Golfo Dulce, para pasar de una economía actualmente basada en turismo, agricultura y pesca a otra que incluya el desarrollo de la silvicultura, la industria cementera y siderúrgica y lograr que en 2050 también esté posicionada en la industria de alta tecnología, biotecnología, economía del conocimiento y economía naranja.

“Con esta estrategia al 2050, MIDEPLAN le ofrece al país una visión de hasta dónde podemos llegar. Ahora, el país podrá realizar su planificación a partir de una ruta que nos dirigirá a generar mayor eficiencia en el uso de los recursos públicos, a alcanzar un crecimiento verde que se nutra del talento humano, pero también de las condiciones excepcionales que tiene cada territorio”, explicó la ministra de Planificación.

La estrategia se realizó con el apoyo financiero y técnico del Deustche Gesellshaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y será la base para formular el Plan Estratégico Nacional Costa Rica 2050.

José Ramón Gómez, representante del BID en Costa Rica, comentó que “el BID ha venido apoyando el Plan Estratégico Nacional para que el país pueda tener un desarrollo sostenible, inclusivo, con justicia social y descarbonizado. Adicionalmente, estamos contribuyendo con el plan a través de cooperaciones técnicas en los temas de energía, transporte, soluciones basadas en la naturaleza y agricultura climáticamente inteligente”.

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